Musas de Poydel: Aguacatte
- Itziar Llano Martin

- 1 ene
- 3 Min. de lectura

La creatividad como refugio. El cuidado como lenguaje. El lujo como calma.
Hay personas capaces de convertir lo cotidiano en un universo propio. La multifacética Aguacatte es una de ellas. Su mirada estética, íntima y muy intuitiva, construye espacios donde la belleza se vive sin ruido y sin necesidad de excesos.
Su forma de vestir, de cuidar su piel y de habitar el día a día responde a una misma intención: armonía, calidad y calma. Quizá por eso su encuentro con Poydel fue tan natural. Y quizás también por eso, La Mer se convirtió en un puente entre ambos mundos: Poydel conoció los nuevos productos de La Mer tras la visita de Blanca, en una conversación que empezó como un intercambio de favoritos y terminó siendo inspiración mutua.

Este diciembre, cuando el cuidado, la luz y los gestos especiales toman un significado distinto, hablamos con ella de estética, rituales y regalos que se guardan para siempre.

En esta entrevista descubrimos cómo entiende Blanca el cuidado, la belleza y el estilo: de forma sencilla, consciente y muy personal. Hablamos también de su relación con La Mer y de cómo su sensibilidad estética la lleva a elegir piezas y rutinas que aportan calma, intención y autenticidad.
¿Qué te inspira a la hora de elegir cómo vistes, cómo cuidas tu piel y cómo decoras tu vida?
Me inspiran la armonía y la belleza que encuentro en lo cotidiano. Me mueve crear un universo coherente entre cómo visto, cómo cuido mi piel y cómo construyo mis espacios. Todo tiene que transmitirme calma, calidad y una cierta sensación de vida bien pensada.

2. ¿Cómo influye tu universo creativo en tu forma de vestir?
Mi mundo creativo es muy intuitivo y eso se refleja mucho en cómo me visto. Me atraen las piezas con carácter, los tejidos nobles y los colores que cuentan una historia. Para mí, vestir es otra forma de diseñar..

3. ¿Qué relación tienes con La Mer y qué representa para ti esta marca?
La Mer ha sido siempre un referente de excelencia. Para mí representa un lujo silencioso, una manera de cuidarse desde el respeto profundo por la piel. Es una marca que no necesita gritar para transmitir su valor.

4. ¿Cuál es tu producto favorito?
The Moisturizing Soft Cream. Es el equilibrio perfecto entre nutrición, textura y resultado. Siempre vuelve a mi piel a su mejor estado.

5. ¿Qué es para ti el lujo?
El lujo es tiempo. Es poder elegir bien, rodearte de calidad y dedicarte atención de verdad. El lujo no es lo excesivo, es lo excepcional.

6. ¿Por qué apuestas por piezas que duren toda la vida?
Porque valoro la permanencia. Me gustan las cosas hechas con intención, alma y oficio. Las piezas que duran te acompañan, cuentan tu historia y construyen identidad.

7. ¿Qué te inspira a la hora de elegir una prenda o un look?
La sensación. Si algo me hace sentir segura, femenina y equilibrada, lo elijo. A veces es un color, otras la caída de un tejido, o incluso un recuerdo asociado a una estética.

8. ¿Qué papel tiene el autocuidado en tu día a día?
Menos, es más. Constancia, calidad y simplicidad. Prefiero pocos productos, pero muy buenos. Y escuchar a mi piel: ella siempre dice lo que necesita. La exfoliación es clave.

9. ¿Por qué confías en profesionales a la hora de cuidar tu piel o tu estilo?
Porque aprecio el conocimiento experto. Igual que valoro el trabajo artesanal en el diseño, confío en quienes entienden la piel y la estética con profundidad. Se nota en los resultados.

10. Estas Navidades, ¿qué regalarías a alguien especial?
La crema de noche de La Mer. Porque es uno de esos regalos que hablan sin decir palabra: cuida, acompaña, transforma. Su fórmula reparadora trabaja mientras duermes, y me encanta esa idea de regalar descanso —para la piel y para el alma— en una época llena de movimiento y emoción. Es un detalle íntimo, pensado, que permanece.



Aguacatte, musa de invierno
Blanca encarna un valor que Poydel celebra especialmente en Navidad: la belleza tranquila, la estética consciente y ese lujo que se vive hacia dentro. Su sensibilidad y su vínculo con La Mer nos inspiran desde el primer día.
En un tiempo de regalos, ella nos recuerda que lo más especial no es lo más grande: es lo que permanece, lo que cuida, lo que acompaña.




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